No nos cabe la menor duda: la conservación de nuestra comarca ha de estar orientada al aprovechamiento en conjunto de todos sus recursos, desestimando la especialización en usos únicos o monocultivos con los que ya se ha logrado que algunas zonas del país estén convertidas en grandes extensiones plantadas de pinos o eucaliptos.
Es hora de reflexionar sobre los errores cometidos en otros lugares y apostar por unos productos naturales cuya calidad hay que promocionar, modernizando los medios para que se combinen agricultura, ganadería, uso racional de los recursos y conservación del medio natural, dando lugar a una autosuficiencia económica que permita la aplicación del tan utilizado concepto "desarrollo sostenible".


Las cooperativas del campo son una buena fórmula para la modernización y viabilidad de la producción agrícola. En Navezuelas, un pueblo donde la agricultura es, con mucha diferencia, la principal fuente de ingresos para sus ochocientos habitantes, hace más de veinte años se fundó la Cooperativa del Campo "Las Villuercas".

Actualmente tiene ciento ochenta socios, y además de dar salida, en conjunto, a la producción local de castañas, judías verdes, cerezas y aceitunas, proporciona a los accionistas piensos, productos fitosanitarios, semillas, herramientas y cuanto necesitan en sus labores, quedando los beneficios de estas compraventas en las arcas de la cooperativa. Las características del suelo y la altitud de esta zona se conjugan para producir una castaña de buen tamaño, fina al gusto y fácil de pelar, que es conocida en gran parte del territorio nacional por los cientos de miles de kilos que anualmente se recolectan.